El encuentro será el 25 de junio
Viernes 19 de junio de 2026, p. 6
Tras casi cuatro años de que el ex presidente Andrés Manuel López Obrador decretó una pausa en la relación y un prolongado enfriamiento en la relación con Madrid, al que siguió un periodo de acercamientos que derivaron en la gira de la jefa del Ejecutivo, Claudia Sheinbaum, a Barcelona, este 25 de junio finalmente se concretará el encuentro entre la mandataria y el rey de España, Felipe VI, en Palacio Nacional.
El Mundial de Futbol y la presencia de la selección española en Guadalajara contribuirán a superar el distanciamiento. “Como él da un paso, pues nosotros lo recibimos aquí porque va al partido de España. Podría haber ido directamente a Jalisco. Es el jefe del Estado español y lo estamos recibiendo”, puntualizó la Presidenta, quien señaló que el rey hará una escala en la capital en su camino a Jalisco, donde La Roja jugará el 26 de junio contra Uruguay.
Al dar pormenores de su reunión, Sheinbaum recordó los motivos del distanciamiento: una carta privada de López Obrador solicitando que la corona de España ofreciera disculpas por los excesos cometidos durante la Conquista encabezada por Hernán Cortés. La Presidenta lamentó que aún haya sectores conservadores en ese país que siguen considerando que en México sólo había bárbaros.
Por ello, una parte central de su postura ante el rey reivindicará las aportaciones de las grandes civilizaciones prehispánicas en nuestro territorio. “Viene muy corto tiempo. Y obviamente, nosotros vamos a hablar siempre de los pueblos originarios; de la importancia de los pueblos en México, a lo largo de la historia, desde antes de que llegaran los españoles y ahora, y el valor que representan para el país”.
De igual forma, comentó que la reunión de la próxima semana es consecuencia de los diversos pasos que fueron dando en el gobierno español después del desafortunado episodio de la carta.
Recordó que en su momento el canciller español, José Manuel Albares, y el ministro de Cultura de España, Ernest Urtasun, fueron los primeros en dar un giro en el discurso y asumir que en aquel episodio de la historia se cometieron excesos. Posteriormente, México promovió una exposición en tierra española de los pueblos originarios mexicanos, a donde acudió el rey de España. “Ahí hace declaraciones, que si bien no es el perdón que se solicitó en su momento, sí es un avance, un paso que da él de reconocimiento de los pueblos originarios, de los abusos de Hernán Cortés”.